16 mar 2010

Era como una cajita, pero no una de esas resistentes que soportan la lluvia mata pajaritos, sino de esas de papel, de esas típicas cajitas de trabajo escolar.
Creo que tiene la facilidad de doblar su cuerpo hasta con la más minima brisa, no importa, no lo hace notar, pero esconde un huracán, lo sé, no me engaña.
Ya es hora que empiece a sacar el polvo de las esquinitas y mostrar que tiene colores, sé que tiene colores y no cualquiera, sus colores tienen pequeñas escarchitas.
Espero que un día sea capaz de dibujar cosas en la nubes, crecerá hasta ese punto, el cielo estará a sus hombros, a lo mejor se demore un poquito, pero aun hay tiempo, tiene plazo hasta que sus deditos se vean como una pasita por la humedad, ojala que no sea la humedad de sus ojos.
Ojala que cada puesta de sol le despeine la chasquilla y no le importe, que diga que hay cosas más importantes, que sólo muera de carcajadas y no muera por otras causas.
No sé…

1 comentario:

Chasconcilla dijo...

Sabes, las cajitas de papel, con colores y escarchita ocultadas bajo el polvito... SON lo mejor, sabes por qué? Se ven débiles, pero resisten TODO :)