Pobre niña de las rodillas sucias, acaso no sabe sonreír?
Ya a estas alturas ya ni sabe el nombre de lo que siente, ya ni siquiera le importa, remotamente limpia sus codos secos y frecuentemente sus ojos se lavan y limpian sus mejillas de casualidad o por causa-consecuencia.
Pobre niña ya sus sollozos es la única melodía que puede escuchar, ya a estas alturas el silencio le reventaría los tímpanos.
Pobre niñas necesita un poquito de crema para suavizar, aunque dice que tiene la piel grasa, Já, pobre niña mentirosa.
14 mar 2010
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