14 mar 2010

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Pobre niña de las rodillas sucias, acaso no sabe sonreír?
Ya a estas alturas ya ni sabe el nombre de lo que siente, ya ni siquiera le importa, remotamente limpia sus codos secos y frecuentemente sus ojos se lavan y limpian sus mejillas de casualidad o por causa-consecuencia.
Pobre niña ya sus sollozos es la única melodía que puede escuchar, ya a estas alturas el silencio le reventaría los tímpanos.
Pobre niñas necesita un poquito de crema para suavizar, aunque dice que tiene la piel grasa, Já, pobre niña mentirosa.

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